Asedio de Viena 1683: la carga que rompió el Imperio Otomano en Europa
Tiempo de lectura: 7 minutosEl emperador de Austria había abandonado su propia capital. No por cobardía. Por cálculo. Leopoldo I sabía exactamente lo que significaba quedarse dentro de Viena cuando el ejército otomano cerrara el cerco: significaba morir allí, atrapado en una ciudad que no podía resistir indefinidamente. Así que se marchó. Dejó atrás palacios, archivos, símbolos… y a…